Saturday, August 7, 2010

Lectoras de mi corazon!


Hola lector@s de mi vida tengo una fic nueva (:
Con mi amiga Feri. Espero que les guste; aqui les dejo ellink.

Phantomrider Over The Rode

No se preocupen actualizare el fic entre maniana y pasado!! os quiero!
Chik

Saturday, June 12, 2010

Capitulo 13: "Es tiempo de estrellarnos juntos"


Una noche estaba revisando mi correo, miles de cartas y regalos de gente, productores, marcas de moda, fans, y gente extraña que se obsesionaban conmigo. Vi una carta que llamo mucho mi atención, era negra, cogí el sobre y la agite *clink clink clink* se escuchaba.

Abrí el sobre y saque un brazalete, tenía el mismo corazón que el collar, sabía que era Bill… O por lo menos tenía la esperanza de que así fuera. Saque la carta rápidamente.

‘’Te fuiste nuevamente sin dejar rastro.
Pensé que no te irías esta vez… pero eso me pasa por pensar.
Se que estas en Miami, me lo conto mi manager, si quieres te espero en el paseo enfrente del mar en Brickell bay drive, a las 5 el martes. Bill ‘’


Mire el reloj, eran las 7. Cogí mis cosas corriendo dejando el brazalete en la cama y corrí fuera. No estaba muy lejos, al contrario; me hospedaba a 2 manzanas. Corrí con fuerzas, esperaba que aun estuviera aquí.

Cuando estaba a punto de cruzar la esquina para llegar al paseo pare de correr y arregle mi cabello y mi labial. Mi corazón y mi respiración eran la muestra de lo que corrí.

No veía a nadie. Tan solo una mujer con un cochecito de bebes.
Mujer: Buenas noches" dijo pasando a mi lado.

Chuck: Buenas noches" respondí con una falsa sonrisa caminando. Me senté en una banca. "Llegue demasiado tarde" murmure para mí misma. Sentía como mi corazón había repentinamente empezado a latir mucho más lento.

"Tienes razón, llegas demasiado tarde" escuche una voz detrás y mi cara se ilumino con una sonrisa. Voltee lentamente, era el! Me le tire encima con rapidez; mi corazón lo tenia en la garganta nuevamente.

Sentí sus manos en mi cabello acariciándolo, me sentía como una pequeña indefensa, necesitada de amor y comprensión. Apenas tenía 18 años; ya me habían echado de casa, era famosa, mi hermana me quería matar, mi madre no me quería, mi padre estaba muerto, odie y ame a un chico que el destino me quitaba y devolvía cada instante.

Chuck: Como sabias que… estaba aquí? – pregunte alejándome de sus brazos.Me sentia confundida, pero nerviosa, sentia tantas cosas inexplicables.

Bill: aun no te acostumbras de que te persiga? – Pauso con una sonrisa – No, tranquila, simplemente vi tus fotos y vi el lugar, sabía que estabas en USA, solo me faltaba saber donde… Así que adivine - dijo mirándome.

Chuck: Yo… intente llamarte, muchas veces pero era inútil. – dije mirando al suelo.

Bill: Me cambian el móvil cada 2 meses, por las fans – explico cogiendo mi cara en sus manos y besando mis labios levemente. – Dios, como extrañaba estos labios – dijo pasando su dedo por ellos. – Aun no entiendo porque te fuiste? Porque no me esperaste? – pregunto.

Chuck: me echaron de casa, nadie lo sabe aun. Pero es un poco obvio, no tengo la sombra de mi hermana ni la aprovechada de mi madre al lado.

Bill: todo por mi culpa. – dijo con una voz de sentimiento de culpa, me dolia escuchar esa voz por alguna razon.

Chuck: En realidad si fue tu culpa, pero no tengo formas de cómo agradecértelo. Buscaba miles de escusas para irme. – explique

Bill: Vente conmigo… Sería la forma perfecta de agradecérmelo, yo… yo estaría contigo a cada momento, e iríamos juntos de gira. Podemos hacerlo oficial. – dijo con ansias.

Chuck: Hacer oficial qué? – pregunte confundida. Bill cogió mis manos y me miro.

Bill: Charlotte Williams – ADMITO que por un instante pensé que me iba a pedir matrimonio… aunque no era mucho la diferencia - Quieres ser mi novia oficial de mi vida y corazón? – pregunto mirándome dulcemente

Chuck: No… -dije y su sonrisa desapareció de su cara. – No porque, sin que lo preguntaras ya lo era; simplemente nos separamos y nos estrellamos, es tiempo de estrellarnos juntos no cres?- le sonrrei dulcemente

Bill: pensé que dirías que aun me odiabas. – dijo acariciando mi cabello nuevamente.

Chuck: tal vez ese odio este en algún lugar de mi corazón, pero… - pause y me sentí impotente por un instante – pero me enamore de ti… y eso es mucho mas fuerte que el odio que te tenia. – le mire a los ojos.

Thursday, April 8, 2010

Capitulo 12: ''Nunca devolvio la llamada''


Madre: Donde estabas!? – exclamo parándose de el sofá. – me quieres explicar que es esto!? – dijo quitándole el mute al televisor.
Reportero: Hace unas horas se vio a Bill Kaulitz, el famoso cantante de la banda de Tokio Hotel y a la famosa modelo de marcas conocidas como Prada y Channel, Charlotte Williams, besándose, en el parking de una cafetería conocida con poca ropa y un poco mojados. También nos informaron que la madre de la mencionada estuvo buscándola con la policía toda la noche… Charlotte, Bill te está volviendo rebelde no? – dijo en un tono burlón. Sentía como mis mejillas se calentaban no solo de enojo si no de vergüenza. No quería que todo el mundo se enterara de lo que habíamos hecho esa noche.
Madre: Explica! Somos todo oído. – grito nuevamente y una sonrisa satisfactoria en la cara de mi hermana. Como odiaba esa sonrisa.
Chuck: Y a ti qué? – Dije en tono borde – Soy mayor de edad con lo que me concuerda y hago lo que se me plazca.- dije caminando derecho hacia las escaleras.
Madre: No bajo mi techo. Donde dejaste tu dignidad!? Acostándote con una estrella del rock que desaparecerá en unos días de tu vida.
Chuck: Yo hago lo que quiera, como tú y Clarisse lo hacen. – dije subiendo las escaleras.
Madre: No en esta casa. Te quiero fuera YA! – exclamo.
Chuck: tranquila solo voy a recoger MI ropa. – subí corriendo a mi habitación y cerré con llave.
No me preocupaba irme. Tenía el apartamento de Paris, pero… había tirado mi móvil aquella noche; lo que significaba, no podía decirle a Bill y tampoco tenía mucho tiempo para ponerme a buscar su número por toda mi habitación. Recogí toda mi ropa y cosas importantes metiéndolas en dos maletas. Menos mal que tenía el número de mi manager. Mi padre y el eran buenos amigos en un pasado, antes de que él fuera manager, era el único que parecía no estar loco por la fama. Me puse unos leggins y un vestido de cuadros con las converses.
Sin que nadie se diera cuenta cogí las llaves de mi coche y me fui. Iba a ser un poco largo el trayecto de Rusia a Francia pero todo por irme de esta casa. Pase por una tienda de móviles, y compre uno nuevo, con suerte pude recuperar los números de mi móvil anterior pero fue inútil Bill nunca contesto el móvil.
Tuve que parar en varias ocasiones en un motel para descansar, no quería tener un accidente. Por lo menos no ahora. Pero valió la pena llegar sana y salva al apartamento. Lo primero que hice fue tomar un baño de burbujas con un café a un lado.

Tuve que ir un tiempo a América para hacer propagandas de Prada para una nueva colección que tenían. Cada vez era más imposible salir sin que alguien no me reconociera; pero no tuve noticias de Bill, por alguna razón me había vuelto más fría desde entonces. Para serles sincera, le extrañaba, sus besos, la memoria de ese día me mantenía con energía. En varias ocasiones intente llamar a Bill, pero siempre saltaba su buzón de voz. Pero nunca deje un mensaje; y el nunca me devolvió la llamada.

Sunday, April 4, 2010

Capitulo 11: ''Te iras sin dejar rastro?''


Desperté cuando sentí el sol encandilar mis ojos. Mire a mi alrededor; estaba abrazada de Bill con las toallas alrededor de nuestros cuerpos. Le regale una sonrisa de placer y felicidad al nuevo día. Me pare de la arenas y entre en el agua para quitar la arena de mi cuerpo mientras Bill seguía durmiendo plácidamente en la arena como si el mundo se hubiera paralizado. Cuando al fin había conseguido quitar toda la arena de mi cuerpo Salí y me seque un poco con una de las toallas, recogí mi ropa pero estaba mojada y llena de arena.
Bill: Ponte mi camisa – escuche una voz adormilada y voltee viendo a Bill parado detrás mío con la toalla alrededor de su cadera – Esta en el coche. – dijo besando mi mejilla. Me dio la toalla, el también fue a quitarse la arena, mientras yo me acercaba al coche para coger su camisa; sin dudar me la puse y cogí sus pantalones y se los acerque a la orilla con la toalla.
Chuck: Como estas? – fue lo único que me llego a la cabeza para preguntarle.
Bill: Feliz. – dijo cogiendo la toalla y secándose. – No solo por lo que paso… estoy feliz de estar contigo ahora. – explico regalándome una sonrisa. – Gracias- dijo cogiendo los pantalones y poniéndoselos.
Chuck: De nada. – dije volteándome para caminar hacia el coche. Este me cogió del brazo impidiéndome seguir. Lo que me hiso voltear a verle.
Bill: Tu como estas? – me acerco a el.
Chuck: Feliz también. – dije cerrando mis ojos y acercando mis labios a los suyos, dejando que se rosasen un poco.
Bill: Porque feliz? – pregunto juntando nuestros labios.
Chuck: Por lo que paso anoche – dije besándole nuevamente y me aleje corriendo con una risa burlona. Este se quedo con cara de sorprendió y corrió detrás mío cogiéndome nuevamente y acorralándome contra el coche.
Bill: No te creo. – dijo con una sonrisa picaresca
Chuck: Pues que mal que no me creas – dije besándole.

Volvimos a entrar en el coche y a dirigirnos a la civilización nuevamente. Tenía mi mano en mi pierna cuando sentí la de el sobre la mía. Le mire y le sonreí dejando que nuestros dedos se entrelazaran.
Chuck: te importaría pasar por un café?- pregunte. Moría por un cappuccino; había dormido plácidamente pero poco.
Bill: para nada yo también quiero uno. - dijo entrando en el car drive de Starbucks.

Paramos en el parking para tomarnos el café más a gusto mientras platicábamos y pasábamos el rato. Me eché a reír cuando vi que tenía toda la leche en el labio superior, me acerque a el y le bese quitándole la leche cuando empezamos a escuchar gente acercarse y una luz que segó mis ojos. Ambos nos separamos. Gente y paparazis nos rodeaban, Bill me dio el café y salimos de ahí lo más rápido que pudimos. Me llevo directamente a casa, pero aun nos quedaba al menos una hora de trayecto la cual paso en silencio.
Bill: Te volverás a ir sin dejar rastro? O me volverás a odiar? – pregunto acariciando mi mejilla.
Estaba preocupada a muerte de las fotos… no podía pensar en otra cosa que no fuera lo sucedido.
Chuck: Bueno… tal vez me asesinen y no dejaran rastro pero… - pause – pero sin decirte adiós no me voy esta vez. – Dije besando sus labios - además tengo que devolverte la camisa. – dije cerrando la puerta y corriendo dentro. Apenas entre vi a mi madre en el sofá con Clarisse a un lado. – Mierda- pensé.

Capitulo 10: '' El rencor devorado por lo que siento''


El tiempo pasaba rápido estando con él, íbamos escuchando música, riéndonos. Más de una vez tuve que darle la comida en la boca porque no podía quitar las manos del volante. Y eso nos daba mucha más gracia. Habían pasado por lo menos 2 horas, y no había fumado nada; lo cual últimamente para mi había sido el apocalipsis. Nos bajamos en una playa, mientras terminábamos de comernos los helados, iban perfectamente bien ya que era una calurosa noche de verano. Me quite las botas y corrí hacia la orilla, tenia tanto tiempo sin pasármela tan bien, sin caminar en la arena sin tener que modelar, sin fumar, comiendo cosas ricas… Mi móvil no dejaba de sonar. Era mi madre y Clarisse, me tenían al borde de mi existencia. Cogí el móvil y lo tire fuertemente al agua.
Bill me cogió por detrás unos segundos después.
Chuck: no te pongas romanticoso aquí. – reí quitándome la camisa y la falda quedando en ropa interior. Menos mal que llevaba bonita lencería. Una lástima que se mojaría con las frías aguas salinas. – Vienes? O te quedas? –reí entrando a el agua, la única luz que había era la de la luna y la poca que llegaba de la carretera.
Bill sonrió y se quito la ropa y entro conmigo a el agua.

Jugábamos como niños, como si tuviéramos la edad en la que nos conocíamos, había olvidado todos los problemas, mis odios, todo… pero por algunos segundos me ponía a pensar en que me lo estaba pasando de lo mejor, y que por un capricho, tal vez un mal entendido mi padre no estaba con nosotros… mejor dicho… no estaba conmigo. También pensaba en que me sentía feliz porque Bill me estaba haciendo sentir importante… tal vez esto era solo un juego, pero… iba a ser lindo mientras dure.
Salimos del agua, me senté en la orilla vi como Bill caminaba al coche y saco unas toallas y se acerco a mi poniéndola sobre mis hombros, cada vez era más tarde; pero no quería ver el reloj. Se sentó a mi lado con una sonrisa. Todo era tan tranquilo, y pacifico. Le mire a los ojos y le sonreí este se acerco a mí y me beso, yo le bese de la misma forma, me acerque más a el poniéndome enfrente del con mis brazos alrededor de su cuello; deje que la toalla callera de mis hombros y quite la suya de la de los de él.

Sus besos eran como tocar el cielo, sus manos que jugueteaban con mi piel que se erizaba con cada toque de sus dedos. Sentí como sus manos se dirigían hacia lo que quedaba de ropa en mi cuerpo, deje que retirara las prendas de mi cuerpo y yo quite su bóxer.
Las carisias eran cada vez más profundas y sus manos llegaban a lugares que hacían que mi cabeza diera vueltas. No podía negarlo, deseaba a mi enemigo, hasta la mínima parte de su cuerpo. Acaricie cada centímetro de su piel, llevaba mis manos a sus partes más delicadas mientras nos besábamos apasionadamente.
Sentí como se puso sobre mi y empezó a besar mi cuello, lo que me hacia gemir levemente. Sabía que no tardaría mucho para que entrara en mí. Tenía mis manos sobre su espalda acariciándola mientras sentía sus labios por mi cuerpo. Unos segundos después sus labios volvieron a los míos y sentí repentinamente como entraba en mí con fuerza. Lo que hiso que un fuerte gemido saliera de mis labios uniendo los suyos. Primero sentí dolor… pero el placer dejo que se desvaneciera rápidamente. Se movía dentro de mi cada vez con más rapidez y fuerza, tenía mis uñas clavadas en su espalda y mis ojos cerrados por instinto era algo que no podía controlar; pero sabía que el tampoco. No había sido mi primera vez, pero había sido sin duda alguna la mejor, tal vez no solo porque era Bill, o porque lo hiciera como un profesional del tema. Tal vez era el rencor que le tenía siendo devorado por el placer interminable, o tal vez… era esto totalmente contrario que estaba sintiendo por él.

Monday, March 29, 2010

Capitulo 9: ''Solos Tu y Yo''


Abrí mis ojos y vi la puerta… mientras besaba mi cuello me había equivocado no era nadie. Exhale de alivio. Había pensado que era mi hermana Clarisse. Si hubiera sido ella estaba seguro que le diría a mi madre. Y seguramente mi madre quería que yo me juntara con gente muchísimo más famosa que yo y que Bill para lograr más fama. Tenía demasiadas ideas que aclarar… pero no quería arruinar esto.
Puse mi mano sobre su cuello subiéndola un poco a su cabello y jugando con su hermosa cabellera negra.
Me volví adicta a sus besos en segundos. Subió nuevamente y cogió mi cara en sus suaves manos mirándome con sus ojos marrones. Me sonrió y se paro rápidamente y jalándome al escuchar el pitido de la secadora. La ropa estaba lista. El simplemente me sonrió.
Me llevo a la lavandería y quito la ropa que tenia puesta. Vi su cuerpo mis ojos no podían dejar de inspeccionar cada rincón de este. Cuando termino se puso su propia ropa.
No entendía porque vinimos aquí, yo me deje la falda pero me puse otra camiseta. Tampoco entendía porque… todo cambio. Sentía que quería más, pero temía a preguntar. Temía a que se fuera.
Bill: No dirás nada? – pregunto con una sonrisa en sus labios mientras se terminaba de poner los pantalones.
Chuck: ahm… si… ehmm que hacemos? – pregunte.
Bill: vamos a salir. – dijo abrochándose el cinturón.
Chuck: vamos? – dije mirándole extrañada.
Bill: si te dije que te tenía una sorpresa. Pero… querías distraerme, pero tu amiga la secadora me recordó lo importante que era la sorpresa.
Chuck: YO?! Distraerte!? Tú fuiste el que me empezó a violar.
Bill: exagerada, no te viole. Además, tú estabas violándome también!
Chuck: Yo no te viole! – dije cruzándome de brazos.
Bill: y ponerte encima de mí y quitarme la camisa y besarme no es semi-violacion? – dijo con una sonrisa picaresca en sus labios.
Chuck: Pues… - no pude terminar, me jalo sacándome de la casa, apenas y pude ponerme las botas.

Paso rato, estábamos en su coche, podía admitir que tenía un poco de miedo, no tenía ni idea de a donde me llevaba y el paseíto en coche se hacía largo. Tenía mis piernas agarradas a mi cuerpo y miraba por la ventana. Pero por alguna razón, me sentía cómoda estando aquí.
Bill: Cierra los ojos – dijo con una sonrisa.
Chuck: porque tengo que cerrar los ojos? – pregunte mirándole.
Bill: ciérralos venga! - hice lo que me dijo y puse las manos sobre mis ojos.

Escuche que Bill bajo del coche, pasaron unos 5 minutos si no me equivocaba. Seguía con mis ojos cerrados, tenía un poco de miedo a mirar. Cuando escuche la puerta, un delicioso olor llego a mi olfato. Conocía ese olor… Abrí mis ojos. Bill tenía dos bolsas de McDonald.
Yo le mire con una sonrisa de no entender y me reí.
Chuck: esta es la sorpresa? – dije aun con la sonrisa en mi cara.
Bill: No, la sorpresa es que la pasaremos genial esta noche. Tu y yo… - dijo con sobresaltando las palabras ‘’Tu Y Yo’’ y para serles sincera… me gusto como se escucho. Volvió a manejar teníamos una bolsa en medio y la otra en mis piernas.
Bill: hace tiempo no te alimentan bien… - rio.

Sunday, March 28, 2010

Capitulo 8: ''Por tu culpa enferme''


Chuck: No fue tan grave y no fue mi culpa… tu viniste por tu cuenta. Además te lo mereces por darme el susto de mi vida y por allanamiento de morada. – dije en una voz fría. Ya había sido muy dulce con él. No podía seguir así. Pero el tampoco me lo hacía muy fácil. Porque desde que le volví a ver en la graduación no dejo de pensar de esta forma?
Bill: Yo te salve la vida… lo recuerdas? – dijo sarcásticamente
Chuck: Yo no te lo pedí. Además yo salve tus labios… estamos a mano – dije refiriéndome a la cortada de sus labios.
Bill: En realidad… tengo que decirte algo. – Dijo en un tono que me alarmo un poco. Alce mis hombros en signo de no saber a qué se refería. – Por tu culpa enferme… - pauso y ahora su mirada fue a mis ojos. No entendía de que hablaba. Estaba confusa y de esta forma le mire. – Cuando besaste mis labios, me infectaste… Y desde entonces no dejo de pensar en ti – dijo mirando.
Aun no sabía que decir, esas palabras habían dejado alado cualquier pensamiento de odio o intento de resistencia por cerrar mi corazón.
Intente pensar en ese día que dibujo el odio contra el… pero nada lograba enojarme.
Chuck: yo no hice nada, tú me besaste. – fue lo único que pude decir como una tonta. Baje la mirada hacia mis manos.
Bill: Si me besaste. La primera vez es admisible que te bese yo, pero luego tu me besaste. – dijo con una sonrisa.
Chuck: Y disfrutas diciendo que te bese. No sé quién te crees… lo único que quería era… que los paparazis me vieran. – mentí. No sabía lo que estaba haciendo… pero creo que era un poco… estúpido.
Bill: Aaa si? – pauso mirándome directamente a los ojos en una forma desafiante. Se paró de la cama y se puso enfrente de mí. Me acorralo con sus brazos a cada lado de mi cuerpo.
Chuck: Crees que me voy a caer en tus brazos como nada? – dije mirándole con cara de pocos amigos.
Bill: No… en mis brazos no. Pero quiero que entiendas lo que estoy sintiendo. – dijo mirándome.
Chuck: Me quieres poner cachonda para que sienta que tu también lo estás? – dije con una mirada de tonta.
Bill: No… aquí – dijo tocando el lugar donde estaba mi corazón. Al sentir su mano trague hondo… Dios… se suponía que del amor al odio había un paso… no del odio al amor.
Mi cabeza estaba llena de dudas, memorias venia a mi cabeza, preguntas… ‘’debería besarlo? Debería decirle lo extraña que me sentía?’’ pensaba para mí misma.
Bill beso mis labios y yo bese los de él, no solo eso… puse mis manos alrededor de su cuello para acercarlo más a mí.
Sentí como su cuerpo se apegaba más al mío mientras que los besos eran cada vez más apasionados. El aire estaba completamente excluido de nuestros planes. Lo empuje para que quedara bajo mío. Me senté sobre su vientre, así estaba mas cómoda. Besaba sus labios con una sonrisa en los míos. No podía evitar no sonreír… estaba feliz, me sentía diferente. Sus manos fueron hacia mis muslos recorriendo mi piel con delicadeza. Mis manos posaban en su pecho. Separamos nuestros labios para tomar un poco de aire, abrí mis ojos podía ver como el abría los suyos. Me sonrió dulcemente y puso sus manos bajo mi camisa ayudándome a quitármela.
Subió su mano y acaricio mi cabello quitándolo de mi cara. Mordí mi labio inferior y puse mi mano sobre la del entrelazándolas.
Chuck: Hazme enojar, dime que solo es para hacerte más famoso, dime que solo querías alguien con quien jugar. – dije con la esperanza de que esto no estuviera sucediendo. No porque le odiara; si no porque no quería odiarle más si me hería. Me separe de su cuerpo sentándome en la cama como estaba antes nuevamente.
Bill: No… nada de eso es verdad, porque debería mentir?- Dijo sentándose y puso su mano bajo mi mentón. Acercando mis labios a los de el nuevamente. Quite la camiseta que tenia puesta y la tire al suelo con mis manos pude sentir lo suave de su piel. Esta vez el se recostó levemente sobre mi cuerpo besándome. Sus labios empezaron a bajar a mi cuello lo que me hacía sentir mil cosas diferentes y calor, lujuria.

Escuche como la puerta golpeo la pared. Sabía quien solía hacer eso….

Saturday, March 27, 2010

Capitulo 7: ''Palomitas y Vino un Viernes por la noche'''


Una noche oscureció no me sentía muy bien así que no fui a una fiesta a cual mi madre y hermana fueron. Estaba en casa sola, tirada en la cama viendo la televisión comiendo palomitas y una copa de vino. Sonara como si fuera una vieja solterona – risas- pero… en realidad es desahogo.
Cuando fui al baño pude escuchar como alguien o algo caía a la piscina me asuste y cogí un bate de la colección de mi padrastro. Me asome a la ventana pero no se veía nada… nadie había hay. Baje con cautela mirando a todas partes. Me asome nuevamente por la puerta de vidrio y la abrí. Al parecer no había nadie, pero… tampoco nada dentro de la piscina. Pensé que había sido la televisión pero… no veía nada que tenía que ver con agua. Seguí caminando con cautela hasta el borde de la piscina para tener una vista más completa y comprobar que no había nada. En estos momentos me sentía como mis personajes favoritos de series como C.S.I, Miénteme y otros. Vi un coco, de las palmeras, exhale de alivio. Cuando me di la vuelta alguien había hay no pude ver… caí a la piscina de un susto.
Estando bajo el agua tenía miedo de salir y ver quién era. Un violador? Un ladrón? Un asesino? Pronto mis pulmones no tenían aire, tenía que salir. Pero… no había nadie cuando abrí los ojos. Me estaba volviendo loca? Salí de la piscina y estruje mi cabello para que el agua se escurriera.
Entre a la casa y cerré la puerta corrí por una toalla para secarme antes de mojar toda la casa. Cuando secaba mi cabello enfrente del espejo, jure ver una sombra en mi cuarto. Cogí el bate nuevamente.
Chuck: Quien esta hay? – pregunte asustada.
Cuando vi a Bill todo mojado y con sangre en la boca.
Deje el bate caer.
Chuck: Que haces tú aquí!? Y como entraste!? Y porque me das el susto más grande de mi vida?
Bill: Lo siento. Quería traerte algo pero… tu perro me arruino la entrada y caí en la piscina.
Chuck: Dios yo pensaba que estaba volviéndome loca paranoica. – cogí otra toalla y se la di. – Que te paso en el labio? Espera – dije entrando al baño nuevamente y sacando un algodón.
Bill: cuando me caí me golpee con la pared de la piscina. – dijo haciendo una mueca de dolor cuando le pase el algodón con un poco de alcohol.
Chuck: No solo tonto, también torpe – reí en forma de burla.
Bill: y tu eres muy dulce – dijo en un tono un poco sarcástico, yo simple rodee mis ojos.
Chuck: solo fue una cortada de poco alcance, estarás bien. – Afirme – Dame tu ropa la pondré a secar, no quiero que salga en las revistas que te hago enfermar – reí.
Bill: Pero… no tengo más ropa. – dijo mirándome
Chuck: Como si no hubiera visto a un chico en bóxers antes – dije arqueando mi ceja.
Bill: vamos al cuarto de lavado – dije saliendo de la habitación

Al llegar al cuarto de lavado este me dio su ropa y la metí a la lavadora junto a la mía. Fui al armario y cogí una camisa ancha negra y unos shorts para mi, a Bill le busque algo de mi padrastro.
Bill: Vino, y palomitas en un viernes por la noche… No eres muy joven para eso? - reí con él.
Chuck: Se lo que parece… pero no quería salir hoy – dije sentándome sobre la cama – además estaban dando mi película favorita.
Bill: Yo que quería invitarte a cenar y termine empapado y con una herida en el labio, pensaran que me maltratan – rio un poco. Descubrí que tenía una risa muy linda. Pero Dios quien me podia explicar esto! Estaba con mi enemigo en mi casa, curando sus heridas, tomando vino y palomitas, riéndome, y pensando que su risa era linda? Necesitaba un asilo.

Thursday, March 25, 2010

Capitulo 6 : '' No le miras como a me miras a mi''


No hablamos más después de eso… al menos no de ese tema. Fue una sesión de fotos bastante prometedora; pero no quiero entrar en detalles. Iba por la calle con un café de Starbucks en la mano y pase por un kiosco, me detuve al ver mi foto en la portada de 3 revistas. Una sonrisa apareció en mi cara cuando las vi y el señor del kiosco dijo que podía coger una de cada una gratis. Aun así le page. Me acerque a un parque y me senté en una banca y me puse a leer. Me reía con las cosas que decían, como que mi madre solo quería lo mejor para mi, y que mi hermana la habían dejado atrás… Lo que más risa me dio es cuando escribieron que había una posibilidad de que Tom y yo estuviéramos juntos. También preguntaban por la cadena. Porque Charlotte no se la quita? Quien se la dio? También quede sorprendida al ver cuando hablaban de la cadena… Decía que era una de dos cadenas, y lo peor… su precio. Quede en shock.

Chuck: Necesito devolverle esto a Bill – murmure hacia mí misma.
Bill: me necesitabas? – dijo detrás de mi… Creo que había sido el susto más grande que había recibido en mi vida.
Chuck: Dios… no me asustes así. – dije volteándome.
Bill: No quiero que me la devuelvas, es un regalo.
Chuck: pero… no la quiero – dije poniendo mis manos en el broche de la cadena para quitármela.
Cogió uno de mis brazos y me miro directamente a los ojos, penetrando mi mirada sin piedad.
Bill: te queda hermosa. Por favor consérvala; el precio es lo de menos. No dejes que las revistas te coman el cerebro; esta predicho que son mentiras.
Chuck: Como sabes que son mentiras? – pregunte mirándole con una cara borde.
Bill: No estás con Tom… lo cual es obvio. – dijo mirando a un lado.
Chuck: Pero tal vez me guste Tom – dije arqueando una ceja. Era mentira, no me gustaba Tom, solo quería ver su reacción. Además, al no le debería importar mis asuntos.
Bill: no te gusta Tom – rio un poco.
Chuck: Como puedes saberlo? – le pregunte
Bill: Porque a él no le miras como me miras a mí.
Chuck: Con odio? – reí un poco. – Es de la única forma que te miro. Y lo único que quiero hacer desear que desaparezcas de la faz de la tierra. – dentro de mí por alguna razón sentí como una punzada en mi estomago, en realidad no quería que se fuera.
Bill: Pues lo único que yo quiero hacer es esto… - dijo acercándose a mí y besando mis labios. Sentí mi corazón palpitar cada vez más fuerte. Miles de dudas empezaban a rodear mi cabeza. Estaba besando a mi enemigo, a la persona que culpaba de todas mis tragedias; aunque ahora me preguntaba… era él, el responsable de mis tragedias?
Se separo de mis labios y le mire a los ojos con una cara de sorpresa.

No pude evitar besarle de nuevo, su beso había sido tan tierno, tan dulce hasta que un flash llamo mi atención y de repente empezaron a ser mas, me separe de sus labios y me di cuenta que habían paparazis preguntando si estábamos juntos y que posáramos. Simplemente me aleje y Salí corriendo.

Para serles sinceros… había sido el beso más lindo que había experimentado en toda mi vida. Pero las memorias de mi padre diciéndome de cuando encontrara a mi príncipe el estaría hay. Pude reconocer que mi príncipe no era Bill… ni era nadie. Porque ya el no estaba aquí.