
Una noche oscureció no me sentía muy bien así que no fui a una fiesta a cual mi madre y hermana fueron. Estaba en casa sola, tirada en la cama viendo la televisión comiendo palomitas y una copa de vino. Sonara como si fuera una vieja solterona – risas- pero… en realidad es desahogo.
Cuando fui al baño pude escuchar como alguien o algo caía a la piscina me asuste y cogí un bate de la colección de mi padrastro. Me asome a la ventana pero no se veía nada… nadie había hay. Baje con cautela mirando a todas partes. Me asome nuevamente por la puerta de vidrio y la abrí. Al parecer no había nadie, pero… tampoco nada dentro de la piscina. Pensé que había sido la televisión pero… no veía nada que tenía que ver con agua. Seguí caminando con cautela hasta el borde de la piscina para tener una vista más completa y comprobar que no había nada. En estos momentos me sentía como mis personajes favoritos de series como C.S.I, Miénteme y otros. Vi un coco, de las palmeras, exhale de alivio. Cuando me di la vuelta alguien había hay no pude ver… caí a la piscina de un susto.
Estando bajo el agua tenía miedo de salir y ver quién era. Un violador? Un ladrón? Un asesino? Pronto mis pulmones no tenían aire, tenía que salir. Pero… no había nadie cuando abrí los ojos. Me estaba volviendo loca? Salí de la piscina y estruje mi cabello para que el agua se escurriera.
Entre a la casa y cerré la puerta corrí por una toalla para secarme antes de mojar toda la casa. Cuando secaba mi cabello enfrente del espejo, jure ver una sombra en mi cuarto. Cogí el bate nuevamente.
Chuck: Quien esta hay? – pregunte asustada.
Cuando vi a Bill todo mojado y con sangre en la boca.
Deje el bate caer.
Chuck: Que haces tú aquí!? Y como entraste!? Y porque me das el susto más grande de mi vida?
Bill: Lo siento. Quería traerte algo pero… tu perro me arruino la entrada y caí en la piscina.
Chuck: Dios yo pensaba que estaba volviéndome loca paranoica. – cogí otra toalla y se la di. – Que te paso en el labio? Espera – dije entrando al baño nuevamente y sacando un algodón.
Bill: cuando me caí me golpee con la pared de la piscina. – dijo haciendo una mueca de dolor cuando le pase el algodón con un poco de alcohol.
Chuck: No solo tonto, también torpe – reí en forma de burla.
Bill: y tu eres muy dulce – dijo en un tono un poco sarcástico, yo simple rodee mis ojos.
Chuck: solo fue una cortada de poco alcance, estarás bien. – Afirme – Dame tu ropa la pondré a secar, no quiero que salga en las revistas que te hago enfermar – reí.
Bill: Pero… no tengo más ropa. – dijo mirándome
Chuck: Como si no hubiera visto a un chico en bóxers antes – dije arqueando mi ceja.
Bill: vamos al cuarto de lavado – dije saliendo de la habitación
Al llegar al cuarto de lavado este me dio su ropa y la metí a la lavadora junto a la mía. Fui al armario y cogí una camisa ancha negra y unos shorts para mi, a Bill le busque algo de mi padrastro.
Bill: Vino, y palomitas en un viernes por la noche… No eres muy joven para eso? - reí con él.
Chuck: Se lo que parece… pero no quería salir hoy – dije sentándome sobre la cama – además estaban dando mi película favorita.
Bill: Yo que quería invitarte a cenar y termine empapado y con una herida en el labio, pensaran que me maltratan – rio un poco. Descubrí que tenía una risa muy linda. Pero Dios quien me podia explicar esto! Estaba con mi enemigo en mi casa, curando sus heridas, tomando vino y palomitas, riéndome, y pensando que su risa era linda? Necesitaba un asilo.
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