
Abrí mis ojos y vi la puerta… mientras besaba mi cuello me había equivocado no era nadie. Exhale de alivio. Había pensado que era mi hermana Clarisse. Si hubiera sido ella estaba seguro que le diría a mi madre. Y seguramente mi madre quería que yo me juntara con gente muchísimo más famosa que yo y que Bill para lograr más fama. Tenía demasiadas ideas que aclarar… pero no quería arruinar esto.
Puse mi mano sobre su cuello subiéndola un poco a su cabello y jugando con su hermosa cabellera negra.
Me volví adicta a sus besos en segundos. Subió nuevamente y cogió mi cara en sus suaves manos mirándome con sus ojos marrones. Me sonrió y se paro rápidamente y jalándome al escuchar el pitido de la secadora. La ropa estaba lista. El simplemente me sonrió.
Me llevo a la lavandería y quito la ropa que tenia puesta. Vi su cuerpo mis ojos no podían dejar de inspeccionar cada rincón de este. Cuando termino se puso su propia ropa.
No entendía porque vinimos aquí, yo me deje la falda pero me puse otra camiseta. Tampoco entendía porque… todo cambio. Sentía que quería más, pero temía a preguntar. Temía a que se fuera.
Bill: No dirás nada? – pregunto con una sonrisa en sus labios mientras se terminaba de poner los pantalones.
Chuck: ahm… si… ehmm que hacemos? – pregunte.
Bill: vamos a salir. – dijo abrochándose el cinturón.
Chuck: vamos? – dije mirándole extrañada.
Bill: si te dije que te tenía una sorpresa. Pero… querías distraerme, pero tu amiga la secadora me recordó lo importante que era la sorpresa.
Chuck: YO?! Distraerte!? Tú fuiste el que me empezó a violar.
Bill: exagerada, no te viole. Además, tú estabas violándome también!
Chuck: Yo no te viole! – dije cruzándome de brazos.
Bill: y ponerte encima de mí y quitarme la camisa y besarme no es semi-violacion? – dijo con una sonrisa picaresca en sus labios.
Chuck: Pues… - no pude terminar, me jalo sacándome de la casa, apenas y pude ponerme las botas.
Paso rato, estábamos en su coche, podía admitir que tenía un poco de miedo, no tenía ni idea de a donde me llevaba y el paseíto en coche se hacía largo. Tenía mis piernas agarradas a mi cuerpo y miraba por la ventana. Pero por alguna razón, me sentía cómoda estando aquí.
Bill: Cierra los ojos – dijo con una sonrisa.
Chuck: porque tengo que cerrar los ojos? – pregunte mirándole.
Bill: ciérralos venga! - hice lo que me dijo y puse las manos sobre mis ojos.
Escuche que Bill bajo del coche, pasaron unos 5 minutos si no me equivocaba. Seguía con mis ojos cerrados, tenía un poco de miedo a mirar. Cuando escuche la puerta, un delicioso olor llego a mi olfato. Conocía ese olor… Abrí mis ojos. Bill tenía dos bolsas de McDonald.
Yo le mire con una sonrisa de no entender y me reí.
Chuck: esta es la sorpresa? – dije aun con la sonrisa en mi cara.
Bill: No, la sorpresa es que la pasaremos genial esta noche. Tu y yo… - dijo con sobresaltando las palabras ‘’Tu Y Yo’’ y para serles sincera… me gusto como se escucho. Volvió a manejar teníamos una bolsa en medio y la otra en mis piernas.
Bill: hace tiempo no te alimentan bien… - rio.







